"Fui víctima de bullying en mi infancia, ¿está mal si le digo a mi hijo/a que “devuelva lo mismo”?

Esta es la segunda parte del tema que te propuse antes, sobre qué podemos hacer si tomamos conocimiento de que nuestro hijo o nuestra hija está haciendo bullying a sus compañeros o compañeras.

Ahora, es momento de preguntarse, en el caso de que hayamos sido víctimas de bullying en nuestras infancias, qué le decimos a nuestros hijos e hijas al respecto.

Es común escuchar a personas adultas diciendo que la solución es decirles que devuelvan la agresión, que esa es la única manera de defenderse. Pero...

¿Qué consecuencias puede tener?

Cuando una persona fue víctima de bullying en su infancia, es comprensible que quiera proteger a su hijo o hija de no pasar por lo mismo. 

A veces, desde ese dolor no resuelto, aparece un mensaje como:

“Si te molestan, hacé lo mismo” o “no te dejes, pegá primero”.

Aunque la intención sea cuidar, este tipo de respuestas puede tener consecuencias importantes.

Una aclaración necesaria

Haber sido víctima no te convierte en mala madre o mal padre. Habla de una herida que merece ser escuchada.

 La ESI nos invita justamente a revisar la historia personal para no repetir violencias.

¿Qué consecuencias puede tener este mensaje?

1️ Se legitima la violencia como forma de vínculo

Cuando un/a adulto/a habilita “devolver lo mismo”, el mensaje implícito es:

👉 la violencia es una forma válida de defenderse

Esto dificulta que niños, niñas y adolescentes aprendan otras estrategias de resolución de conflictos.

Desde la ESI, sabemos que la violencia no se desaprende con más violencia.

2️ Se corre el riesgo de pasar de víctima a agresor/a

Muchos chicos y chicas que terminan ejerciendo bullying, comenzaron siendo víctimas. 

Sin acompañamiento adulto, el dolor puede transformarse en daño hacia otros/as.

El bullying no siempre nace del poder, muchas veces nace del dolor no elaborado.

3️ Se bloquea el desarrollo de la empatía

Si el mensaje es “hacé lo mismo”, se pierde la posibilidad de trabajar:

  • el registro emocional
  • la empatía
  • el reconocimiento del daño propio y ajeno

La ESI propone enseñar que defenderse no es lo mismo que dañar.

4️ Se refuerzan mandatos dañinos

Frases como:

  • “Si no pegás sos débil”
  • “Tenés que demostrar carácter”

refuerzan la violencia, el poder autoritario sobre los demás y vínculos que pueden transformarse en la base de futuras relaciones violentas.

Esto va en contra del enfoque de derechos humanos que sostiene la ESI.

5️ Se transmite una herida no resuelta

Los chicos y chicas no solo escuchan lo que decimos: absorben nuestra historia emocional.

Cuando el adulto o la adulta no pudieron tramitar su propia experiencia de bullying, sin querer, pueden transmitir miedo, desconfianza o enojo constante hacia los otros.

👉 Lo no trabajado, se repite.

Entonces… ¿qué sí podemos hacer?

✔️ Diferenciar defensa de agresión

✔️ Enseñar a pedir ayuda y no a “bancársela”

✔️ Validar el dolor propio y el del hijo o la hija

✔️ Buscar acompañamiento profesional si la historia personal sigue doliendo

Cuidar también es revisarnos como adultos/as.

Un mensaje clave...

Sanar nuestra historia no es un requisito para ser buenas madres o buenos padres, pero sí es una enorme oportunidad para cortar la cadena de violencias.

Educar desde la ESI es decir:

“Lo que me pasó estuvo mal, y justamente por eso, quiero enseñarte a hacerlo distinto.”

Y lo que sigue es más que interesante...

Cuando mi hijo/a fue víctima y agresor/a

En las situaciones de bullying no siempre hay roles fijos. 

Muchos niños, niñas y adolescentes pueden haber sido víctimas en un momento y agresores en otro

A esto se suma el escenario digital, donde los límites se vuelven más difusos. 

Desde la ESI, el foco está en comprender, intervenir y reparar, sin negar el daño.

1️ ¿Qué hacer cuando mi hijo/a fue víctima y agresor/a al mismo tiempo?

Esto es más frecuente de lo que parece y no es contradictorio.

Un chico o una chica puede responder a una agresión dañando a otros/as, o reproducir con terceros lo que vivió.

¿Cómo acompañar?

  • Evitar etiquetas rígidas (“es violento/a”, “es víctima”).
  • Reconocer ambas experiencias: el dolor vivido y el daño causado.
  • Trabajar la diferencia entre defenderse y agredir.
  • Enseñar otras formas de canalizar el enojo y pedir ayuda.

Desde la ESI, entendemos que un niño, una niña o un/a adolescente no se define por una conducta, sino que están en su propio proceso de aprendizaje.

2️ Bullying y redes sociales: ¿cómo intervenir desde casa?

Lo digital no es un “mundo aparte”. También es un espacio vincular y educativo.

Acá van algunas claves:

  • Hablar de redes sin juzgar ni espiar de forma invasiva.
  • Enseñar que lo virtual también tiene consecuencias reales.
  • Trabajar el consentimiento: no todo se comparte, no todo se reenvía.
  • Acompañar en el uso de grupos, estados, memes y comentarios.
  • Intervenir cuando hay daño, aunque “pase por una pantalla”.

La ESI promueve la ciudadanía digital responsable, el respeto y el cuidado del otro también en entornos virtuales.

3️ ¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Pedir ayuda no es un fracaso, es una forma de cuidado.

Es recomendable consultar cuando:

  • Las conductas se repiten pese a los límites y el diálogo.
  • Hay sufrimiento emocional intenso: ansiedad, enojo constante, tristeza profunda.
  • Aparecen cambios bruscos de conducta o aislamiento.
  • El niño, la niña o el/la adolescente no logra registrar el daño causado.
  • La historia de bullying del adulto sigue activándose y dificulta el acompañamiento.

Un abordaje profesional permite comprender qué está pasando y cómo intervenir sin dañar.

Te lo resumo un poco...

El bullying no se aborda buscando culpables, sino responsabilidades compartidas.

Desde la ESI, acompañar es sostener, poner límites, reparar y enseñar que los vínculos pueden construirse sin violencia.

Porque cada intervención adulta a tiempo es una oportunidad de prevención.

Acompañar sin sobreproteger

Cuando un/a hijo/a fue víctima de bullying, el deseo de proteger aparece con fuerza. 

A veces, ese cuidado necesario puede transformarse, sin querer, en sobreprotección. 

A esto se suma algo fundamental: la historia emocional del adulto que acompaña.

Desde la ESI, mirar estas capas es central para no reproducir violencias ni limitar procesos de autonomía.

1️¿Cómo acompañar a hijos/as que fueron víctimas sin sobreproteger?

Proteger no es evitar todo malestar, sino enseñar recursos para afrontarlo.

Acompañar implica:

  • Creer en el relato sin exagerarlo ni minimizarlo.
  • Validar emociones: miedo, enojo, tristeza, vergüenza.
  • Enseñar estrategias de defensa no violentas.
  • Favorecer la autonomía progresiva según la edad.
  • Sostener la presencia adulta sin resolver todo por él/ella.

Sobreproteger puede verse cuando:

  • Hablamos o intervenimos por el/la hijo/a todo el tiempo.
  • Transmitimos la idea de que el mundo es siempre peligroso.
  • Reforzamos el miedo o la desconfianza constante hacia otros/as.

Desde la ESI, el objetivo es cuidar sin quitar herramientas.

2️ Bullying, trauma y memoria emocional

El bullying sostenido puede dejar huellas. No todos los niños/as desarrollan trauma, pero sí pueden quedar memorias emocionales que se reactivan ante situaciones similares.

Algunas señales posibles:

  • Hipervigilancia o miedo excesivo.
  • Reacciones desmedidas ante conflictos pequeños.
  • Evitación de espacios sociales.
  • Dificultad para confiar en otros/as.

La ESI nos recuerda que el cuerpo también recuerda. Por eso, acompañar no es solo “que pase”, sino ayudar a elaborar lo vivido.

3️ ¿Cuándo el pasado del adulto interfiere en la crianza?

A veces, lo que más duele no es solo lo que vive el/la hijo/a, sino lo que reactiva en la persona adulta.

Algunas señales de alerta:

  • Respuestas muy intensas ante situaciones menores.
  • Dificultad para escuchar sin proyectar la propia historia.
  • Necesidad de controlar todo para que “no le pase lo mismo”.
  • Mensajes cargados de miedo, enojo o desconfianza constante.

👉 Cuando el pasado no elaborado guía la intervención de la persona adulta, el riesgo es criar desde la herida y no desde el presente.

Una clave desde la ESI

Revisar la propia historia no es debilidad, es responsabilidad afectiva.

Acompañar a hijos/as implica, muchas veces, acompañarnos a nosotros/as mismos/as.

Pedir ayuda profesional cuando la historia personal interfiere, no solo cuida a las personas adultas, porque protege el vínculo.

Entonces...

Acompañar sin sobreproteger es un equilibrio posible.

Sanar, elaborar y poner palabras corta la transmisión de violencias.

💛 Educar desde la ESI es enseñar que el cuidado también incluye mirar nuestra historia.

Fortalecer la autoestima después del bullying

El bullying puede dañar la autoestima, pero no la define para siempre. 

Con acompañamiento adulto, tiempo y vínculos reparadores, niños, niñas y adolescentes pueden reconstruir la confianza en sí mismos/as

La ESI nos ofrece un marco claro para hacerlo.

Cómo o qué hacemos?

1️ Estrategias concretas para fortalecer la autoestima

* En la vida cotidiana

  • Validar sin sobreproteger

“Lo que viviste fue injusto, y no dice nada malo de vos.”

  • Separar a la persona de lo ocurrido

Reforzar que no son “el problema” ni “la víctima”, sino sujetos de derechos.

  • Reconocer capacidades reales

Nombrar fortalezas concretas (no halagos vacíos): esfuerzo, creatividad, sensibilidad, perseverancia.

  • Ofrecer espacios donde pueda sentirse competente

Deporte, arte, juego, estudio, participación social. El logro reparador fortalece la autoestima.

  • Enseñar a poner límites

Decir “no”, pedir ayuda, alejarse de vínculos que dañan también es autocuidado.

2️ Propuestas de trabajo (para familias y escuelas)

El abordaje del bullying no funciona en soledad. Necesita coherencia entre adultos.

Algunas propuestas posibles:

  • Acuerdos de convivencia trabajados con ESI

No solo normas, sino sentido: respeto, diversidad, cuidado del cuerpo y la palabra.

  • Espacios de diálogo guiados

Círculos de palabra, tutorías, talleres con familias.

  • Lenguaje común entre casa y escuela

Nombrar emociones, poner límites sin humillar, trabajar la reparación.

  • Intervenciones tempranas y sostenidas

No esperar a que “explote”.

Desde la ESI, la escuela es un espacio de aprendizaje vincular, no solo académico.

3️ Señales de resiliencia en niños/as y adolescentes

La resiliencia no es “aguantarse todo”, sino poder elaborar lo vivido y seguir desarrollándose.

Algunas señales positivas:

  • Puede hablar de lo ocurrido sin desbordarse.
  • Reconoce emociones propias y ajenas.
  • Busca ayuda cuando la necesita.
  • Vuelve a confiar, de a poco, en otros/as.
  • Desarrolla intereses, proyectos o deseos propios.
  • Puede poner límites con mayor claridad.

Cada proceso es único y no lineal. Retroceder a veces también es parte del camino.

Para ir finalizando (por ahora)

El bullying deja marcas, pero no define identidades.

La autoestima se reconstruye en vínculos donde hay escucha, límites, respeto y reparación.

🌈 Educar desde la ESI es sostener la dignidad, la diversidad y el derecho a crecer sin violencias.

💜Espero que les haya gustado todo esto que trabajamos, sí, trabajaste conmigo: pensando, reflexionando, imaginando situaciones y posibles soluciones. Y de eso se trata, de informarnos e involucrarnos para prevenir situaciones conflictivas y pedir ayuda cuando sea necesario.

😊Si te interesó este tema, puedo brindarte orientación e información que te ayude a comprender cómo y de qué manera acompañar mejor a tus hijos e hijas, podés ponerte en contacto conmigo.

💜Nos encontramos en mi consultorio psicopedagógico online.

💚No olvides que sos importante.

😉Gracias por leerme!



 

Comentarios

  1. 💜 Hola! Acá les comparto un resumen del tema que vengo desarrollando:

    🫣 Mi hijo/a le hace bullying a los demás: ¿qué puedo hacer?
    Una mirada necesaria desde la Educación Sexual Integral (ESI)

    😉 Nuevo episodio en mi canal de Spotify: https://lnkd.in/dZtBk347

    👆 Te dejo el enlace.

    🙌 Gracias por escuchar.

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