“No sé cómo hablarle a mis hijos e hijas sobre sexualidad e intimidad”

Tal vez, en tu infancia y/o adolescencia no se habló de sexualidad e intimidad en tu hogar, o esa información fue limitada; o cargada de prejuicios.

Durante mucho tiempo se redujo la sexualidad a una cuestión biológica, física e incluso solo vista o asociada a la reproducción humana.

También hay familias que hablan abiertamente de estos temas, pero hay otras que los consideran tabúes por desconocimiento, vergüenza miedo o por no haber tenido referentes con quien sentirse contenidos/as.

Claro que no se trata de culpabilizar a nadie; cada persona tiene una historia propia y por eso, cada quien tiene diversas experiencias de las que puede hablar y otras de las que no.

Te propongo una mirada desde la Educación Sexual Integral (ESI) para ir pensando como abordar este tema con los chicos y las chicas.

Tal vez te identifiques con estas afirmaciones: 

“Todavía es muy chico/a”,
“Eso se lo van a explicar en la escuela”,
“Me da vergüenza”,
“No quiero decir algo que lo confunda”.

A muchas familias les pasa, aun hoy con tanta información circulando. 

Porque hablar de sexualidad e intimidad con hijos e hijas suele generar dudas, miedos e inseguridades. 

La buena noticia es que no hace falta saberlo todo, ni tener un “discurso perfecto”. Lo que sí es muy importante es estar disponibles e informarse.

Te acompaño para que sepas qué es importante tener en claro...

¿Qué entendemos por sexualidad?

Desde la Educación Sexual Integral, la sexualidad no se reduce a lo biológico ni a las relaciones sexuales, sino que incluye:

  • El cuerpo y su cuidado

  • Las emociones y los afectos

  • La intimidad

  • El respeto por uno mismo y por otras personas

  • Los vínculos

  • La identidad y la diversidad

  • Los derechos

Por eso, hablar de sexualidad empieza mucho antes de lo que solemos imaginar y se construye en lo cotidiano.

No es “una charla”, en realidad, son muchas conversaciones

Uno de los errores más comunes es pensar que hay que tener “la charla”

La ESI se transmite en pequeñas conversaciones; y puede hacerse de manera sencilla, a partir de preguntas, situaciones diarias, juegos, cuentos o experiencias.

Cuando un niño o una niña pregunta, no es para incomodar:

👉 es porque confía.
👉 es porque necesita una referencia adulta.

Algunas claves para empezar

1. Escuchar antes de responder.

Antes de dar explicaciones largas, preguntá:

“¿Qué pensás vos?”
“¿Qué escuchaste?”

Muchas veces, la respuesta puede ser simple y acorde a su edad. Conocer lo que ya saben, nos dará una guía para saber qué entiende hasta ahora y que no.

2. Usar palabras claras y reales.

Nombrar las partes del cuerpo por su nombre, sin sobrenombres ni silencios, es una forma de cuidado y prevención.

Es muy común poner nombres inventados, especialmente a los genitales. Pero eso solo refuerza la vergüenza, lo que no se puede decir y causa confusión. 

Empezar a nombrarlos como se debe, al principio puede costar, pero luego se vuelve natural.

3. Respetar la edad y el momento.

No se trata de adelantar información, sino responder a lo que necesitan saber hoy, de manera adecuada. 

Más adelante te doy algunos ejemplos.

4. Hablar de intimidad y consentimiento.

Desde pequeños y pequeñas pueden aprender que:

  • Su cuerpo les pertenece

  • Pueden decir “no”

  • Hay secretos que no se guardan

  • Las muestras de afecto deben ser respetuosas

5. Aceptar que no siempre sabemos

Decir “no sé, lo averiguamos juntos” también educa. 

Hay que enseñar que preguntar es válido, justamente porque el conocimiento se construye.

¿Y si me da vergüenza?

La vergüenza puede ser parte de nuestra historia como adultos y adultas. 

Posiblemente nadie nos enseñó a hablar de estos temas con naturalidad. Reconocerlo es un primer paso importante.

Recordá esto:

💬 Si los chicos y las chicas no hablan en casa, van a buscar respuestas en otro lado, porque las van a buscar, porque las necesitan...

Y no siempre esos espacios son cuidados, claros o respetuosos. A veces, acceden a información obtenida de fuentes erróneas, de comentarios de sus pares o simplemente imaginan saber, por algo que interpretaron.

La ESI es un derecho

Hay muchos prejuicios, aun hoy, sobre la ESI y por qué acudimos a ella para abordar la sexualidad.

Por eso, tené en cuenta que:

Hablar de sexualidad e intimidad no es una opción ni una ideología: es un derecho de niños, niñas y adolescentes. 

Acompañar con información, afecto y escucha es una forma concreta de cuidado y prevención de violencias.

No hace falta hacerlo perfecto. Hace falta hacerlo presente.

Desde la ESI, la sexualidad no es solo “hablar de sexo”: es prevenir abusos sexuales, violencia de género, violencias sexuales digitales como el grooming. 

Es brindar herramientas para hacerse respetar y, si es necesario, defenderse y pedir ayuda.

🤍 Hablar de sexualidad no confunde. Lo que confunde es el silencio, como si fuera algo que no se puede nombrar.

📌 La ESI es un derecho de niños, niñas y adolescentes. Acompañar con información y afecto es una forma de cuidado y prevención.

Y tal vez ahora te preguntarás, desde qué edad debo hablar o brindar información a los niños y las niñas.

¡Desde siempre! porque la sexualidad es algo que está implícito en cada persona, porque todos sentimos, necesitamos cuidados, tenemos derechos, tenemos un cuerpo que cuidar, incluso antes de nacer.

Lo que sucede es que, durante mucho tiempo, se redujo la sexualidad a la genitalidad, esa es la diferencia. 

👉 Ahora te dejo algunos ejemplos de qué tenés que tener en cuenta, o cómo podes hablar o brindar información sobre sexualidad en lo cotidiano, según las edades:

👶 Primera infancia (0 a 5 años)

  • Nombrar las partes del cuerpo por su nombre

  • Enseñar que el cuerpo es propio

  • Diferenciar entre caricias que gustan y las que no

  • Respetar cuando dicen “no quiero”

💬 Ejemplo:
“Tu cuerpo es tuyo y nadie puede tocarte si no querés.”

🧒 Niñez (6 a 9 años)

  • Responder preguntas con información clara

  • Hablar de intimidad y privacidad

  • Acompañar la curiosidad sin burlas ni silencios

  • Explicar que hay secretos que no se guardan

💬 Ejemplo:
“Hay cosas que son privadas y está bien pedir ayuda a una persona adulta de confianza.”

🧑‍🦱 Preadolescencia (10 a 12 años)

  • Cambios corporales y emocionales

  • Consentimiento y respeto en los vínculos

  • Uso de redes y cuidado de la intimidad

  • Diversidad corporal y emocional

💬 Ejemplo:
“Los cambios son distintos en cada persona y son normales.”

🧑 Adolescencia

  • Afectividad y vínculos saludables

  • Derechos sexuales y reproductivos

  • Prevención de violencias

  • Escucha sin juicios

💬 Ejemplo:
“Podemos hablar de esto cuando quieras. Estoy para acompañarte.”

✨ La ESI no se enseña solo con palabras, se transmite en el modo de escuchar, respetar y cuidar.

Tené en cuenta que...

📌 Cada familia es distinta.
📌 Cada niño, niña y adolescente también.

🤍 Me gustaría que recuerdes que a veces necesitamos ayuda para afrontar estos temas, y no siempre es algo fácil.

Por eso, y para que no te desanimes, te cuento algo más...

Sentir miedo, vergüenza o no saber por dónde empezar no te hace una mala madre, un mal padre, ni hay una mala familia.

En muchos casos, lamentablemente, nos enseñaron o aprendimos a callar estos temas, no a hablarlos.

La Educación Sexual Integral no exige hacerlo perfecto, solo estar disponibles, escuchar y animarse a aprender.

Pedir orientación también es una forma de cuidado.

Hablar de sexualidad e intimidad protege, previene y fortalece los vínculos.

📩 Y si sentís que necesitás acompañamiento profesional, podés agendar una consulta conmigo.

💜Estoy para ayudarte a encontrar palabras posibles, respetuosas y acordes a tu familia.

😊Espero que esta información te haya sido útil.

💕Gracias por leerme. Te dejo mis datos de contacto, y nos vemos en mi consultorio psicopedagógico virtual.



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