Cuando un niño, una niña o adolescente baja su rendimiento escolar, no siempre es falta de esfuerzo
En el imaginario escolar todavía circulan frases que pesan mucho:
Pero desde una mirada psicopedagógica, sabemos que el aprendizaje es un proceso complejo, profundamente ligado a lo emocional, lo vincular y lo contextual.
Cuando un niño, una niña o adolescente baja su rendimiento, algo está pasando. Y no siempre tiene que ver con voluntad.
🚨 Señales de alerta que no deberíamos ignorar
Algunas manifestaciones que suelen aparecer cuando hay dificultades en el aprendizaje escolar:
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Cambios en las calificaciones, que descienden bruscamente.
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Evita hacer tareas o estudiar.
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Dice frases como “soy tonto/a”, “no puedo”.
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Dolores físicos frecuentes antes de ir a la escuela (dolor de panza, de cabeza, mareos, nauseas, etc., sin causa aparente).
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Llanto, nerviosismo o irritabilidad frente a actividades escolares.
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Pérdida de interés en materias, asignaturas o áreas que antes disfrutaba.
Estas señales no hablan de desinterés. Muchas veces hablan de malestar.
💔 Factores emocionales que pueden influir.
El aprendizaje no ocurre en el vacío. Ocurre en un cuerpo y en una historia.
Algunas variables emocionales frecuentes:
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Situaciones de violencia o conflictos familiares.
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Cambios importantes (separaciones, mudanzas, duelos).
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Experiencias de bullying.
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Ansiedad, miedo al error o al fracaso.
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Baja autoestima.
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Exigencias excesivas (propias o externas).
Un niño, una niña o adolescente que está emocionalmente sobrecargado/a, difícilmente pueda concentrarse, memorizar o sostener la atención.
🏷️ El peligro de etiquetar.
Cuando repetimos “no se esfuerza”, el mensaje que se instala es mucho más profundo:
Las etiquetas generan identidad. Y muchas veces terminan convirtiéndose en profecías que se cumplen solas.
En cambio, una mirada respetuosa pregunta:
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¿Qué está necesitando?
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¿Qué le está pasando?
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¿Qué podemos hacer diferente como adultos/as?
🌱 Desde la psicopedagogía proponemos:
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Escuchar antes de interpretar.
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Observar el contexto.
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Trabajar en red (familia–escuela–profesionales).
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Fortalecer la autoestima y la confianza.
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Valorar los logros, aunque sean pequeños.
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Generar espacios seguros donde equivocarse no sea una amenaza.
Consultar con profesionales para recibir orientación.
El aprendizaje florece cuando hay seguridad emocional.
💬 Acá van unas preguntas para vos:
Te leo. Porque muchas veces, detrás de las historias de los chicos y las chicas, también están nuestras propias historias escolares.
😊Si te interesó, puedo brindarte orientación e información que te ayude a comprender cómo y de qué manera sentirte mejor o resolver tus dudas, podés ponerte en contacto conmigo.
💜Nos encontramos en mi consultorio psicopedagógico online.
💚No olvides que sos importante.
😉Gracias por leerme!


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