Violencia vincular, ¿qué sucede cuando los hijos y/o las hijas quedan en medio del conflicto de una pareja?

A veces, los conflictos que surgen entre una pareja de personas adultas, involucran a los hijos y/o las hijas en común, e incluso a niños, niñas y adolescentes que no son hijos o hijas de ambos, pero que han compartido mucho tiempo de crianza (padre/madre afín).

En los casos en los cuales los chicos y las chicas son víctimas de una pareja que atraviesa una separación conflictiva, podemos decir que estamos frente a una forma de violencia vincular, la que generalmente deja huellas reales en el desarrollo emocional, cognitivo y social.

Este tipo de violencia puede manifestarse como:

  • Obstaculizar el vínculo con el/la otro/a progenitor/a.

  • Manipular emocionalmente (“si querés a mamá/papá, no podés querer al otro”).

  • Exponer al niño/a o adolescente a información conflictiva o descalificante.

  • Forzarlo a tomar partido.

  • Utilizar denuncias estratégicas o amenazas en relación a la tenencia.

  • Condicionar afecto o cuidados a conductas alineadas con un/a adulto/a.

En estos casos, el niño/a o adolescente, deja de ser sujeto de derechos y pasa a ser un medio para ejercer poder.

Secuelas emocionales y psicológicas.

Dependiendo de la edad, intensidad y duración, pueden aparecer:

1️⃣ Confusión.

El niño/a o adolescente siente que amar a uno u otro/a implica traicionar al otro/a.

Esto genera culpa, ambivalencia y conflicto interno.

2️⃣ Ansiedad y estrés.

La tensión constante activa estados de alerta prolongados.

Puede haber:

  • trastornos del sueño.

  • somatizaciones.

  • dificultades de concentración.

  • irritabilidad.

  • Entre otras.

3️⃣ Lealtades divididas.

Se instala una presión emocional: “tengo que elegir”.

Esto daña la construcción de vínculos sanos futuros.

4️⃣ Dificultades vinculares en la adultez.

Mayor probabilidad de:

  • relaciones dependientes o evitativas.

  • miedo al abandono.

  • dificultades para confiar.

5️⃣ Baja autoestima.

El mensaje implícito suele ser: “tu función es sostener el conflicto adulto”.

⚠️ Cuando el daño se profundiza.

En situaciones más graves pueden observarse:

  • Síntomas depresivos.

  • Problemas de conducta.

  • Regresión evolutiva.

  • Aislamiento social.

  • Naturalización de dinámicas violentas.

Y algo clave: muchas veces el daño no es inmediato. Aparece años después.

📚 Marco legal (Argentina).

Desde esta perspectiva:

  • La Ley 26.061 establece el interés superior del niño/a, adolescente como principio rector.

  • El Código Civil y Comercial de la Nación promueve la responsabilidad parental compartida y el derecho del niño/a y adolescente a mantener vínculo con ambos progenitores, salvo situaciones de riesgo.

El niño, la niña o adolescente no es propiedad, no es mensajero, no es juez del conflicto.

Es sujeto pleno de derechos.

💬 ¿Qué necesita un hijo/a en un proceso de separación y/o divorcio?

  • Seguridad emocional.

  • Adultos/as que regulen su propio conflicto.

  • Espacios para expresar sentimientos sin consecuencias.

  • Garantía de que no tiene que elegir.

  • Acompañamiento profesional cuando el conflicto es intenso.

Preguntas para pensar y reflexionar.

  • ¿Estoy hablando mal del otro progenitor delante del niño/a o adolescente?

  • ¿Estoy pidiendo que “me cuente cosas” del otro hogar?

  • ¿Le estoy dando espacio para querer libremente?

  • ¿Estoy diferenciando mi dolor como adulto/a de sus necesidades como hijo/a?

Y si fuiste niño/a en esta situación:

  • ¿Qué te hubiera ayudado?

  • ¿Qué necesitabas escuchar y no escuchaste?

💛 Algo muy importante...

No todas las tensiones post separación y/o divorcio, constituyen manipulación deliberada.

A veces los adultos y las adultas están desbordados/as. 

Pero cuando la conducta es sistemática y orientada a controlar al otro/a a través del hijo/a, estamos frente a una forma de violencia.

El daño no siempre es visible.

Pero siempre merece reparación y acompañamiento.

Repasando...

Separarse es un proceso doloroso. Pero el conflicto de pareja no tiene que transformarse en daño para las infancias y adolescencias

Vamos a lo práctico 👇

🛠️ Herramientas para evitar usar a los hijos/as en el conflicto:

1️⃣ Separar roles: ex-pareja es diferente a co-responsables parentales:

La relación afectiva puede terminar. La responsabilidad parental no.

Preguntate:

  • ¿Estoy reaccionando como ex pareja herida o como adulto/a responsable?

2️⃣ Regla de oro: el hijo/a no es mensajero/a.

Evitar:

  • “Decile a tu papá que…”

  • “Preguntale a tu mamá si…”

  • Interrogatorios sobre lo que pasa en la otra casa.

💡 Solución concreta:

Usar canales directos entre adultos (mail, mensajes específicos de crianza, agenda compartida).

El niño/a o adolescente no debe gestionar logística adulta.

3️⃣ Higiene emocional verbal.

Nunca hablar mal del otro progenitor delante del niño/a o adolescente.

Aunque “sea verdad”.

Aunque “él/ella empezó”.

Lo que el niño, la niña o adolescente escucha del otro/a, lo escucha sobre sí mismo también (es mitad de cada uno).

Si necesitás descargar enojo, hacelo con:

  • amistades.

  • terapia.

  • espacios de acompañamiento.

Pero no con tu hijo/a.

4️⃣ Validar emociones sin alinear

Si el niño/a o adolescente dice:

“No quiero ir con papá.”

En vez de:
❌ “Y bueno, viste cómo es él…”

Probar:
✔️ “Veo que estás enojado/triste. ¿Querés contarme qué sentís?”

Acompañar no es reforzar rechazo.

5️⃣ No pedir lealtad

Evitar frases como:

  • “Después de todo lo que hice por vos…”

  • “Si me quisieras…”

  • “Acordate quién estuvo siempre.”

El amor filial no es moneda de cambio.

6️⃣ Armar acuerdos claros y predecibles.

La previsibilidad reduce ansiedad.

  • Días y horarios claros.

  • Rutinas similares en ambas casas (cuando sea posible).

  • Anticipar cambios.

La Ley 26.061 habla del interés superior del niño/a. Y el interés superior incluye estabilidad emocional.

7️⃣ Cuidar la información que se comparte

Los hijos/as no necesitan detalles:

  • infidelidades.

  • problemas económicos.

  • procesos judiciales.

Información acorde a la edad, breve y sin culpabilizar.

8️⃣ Revisar las propias heridas

A veces sin querer se usa al hijo/a porque:

  • hay miedo al abandono.

  • hay enojo no elaborado.

  • hay sensación de pérdida de control.

Preguntas necesarias:

  • ¿Estoy intentando ganar algo a través de mi hijo/a?

  • ¿Estoy buscando validación afectiva en él/ella?

  • ¿Qué parte mía adulta necesita ser sostenida?

Señales de alerta temprana.

Consultar profesionalmente si aparecen:

  • Rechazo extremo y repentino hacia un progenitor sin causa clara.

  • Discursos “calcados” del adulto.

  • Ansiedad intensa ante los intercambios.

  • Culpa excesiva.

Intervenir temprano evita cronificación.

💬 Algo muy humano

Nadie atraviesa una separación de su pareja o un divorcio en modo perfecto.

Equivocarse puede pasar. Lo importante es reparar.

Decir:

“Perdón si te puse en el medio. Eso no te corresponde.”

Es profundamente sanador.

Para pensar…

  • ¿Mi hijo/a se siente libre de querer a ambos?

  • ¿Puede hablar del otro/a hogar sin tensión?

¿Estoy priorizando su bienestar por sobre mi enojo?

😊Si te interesó, puedo brindarte orientación e información que te ayude a comprender cómo
y de qué manera sentirte mejor o resolver tus dudas, podés ponerte en contacto conmigo.

💜Nos encontramos en mi consultorio psicopedagógico online.

💚No olvides que sos importante.

😉Gracias por leerme!


😉Gracias por construir conmigo este espacio de reflexión 

🌈 Y si querés, contame: ¿Qué te gustaría que el próximo artículo profundice?




Comentarios

Entradas más populares de este blog

¡Qué bueno que estés acá!

¿Por qué siempre atraigo personas dependientes y termino dejándome para el último lugar?

¿Por qué es importante seguir la orientación de profesionales?